9/28/2015

La Quínoa

Continuamos con el tema de los alimentos de moda, este día le toca el turno a la popular quínoa:



La quínoa es uno de los granos más importantes de los Andes, es técnicamente la semilla de una hierba, aunque es considerado un grano. Pertenece a la familia de las quenopodiáceas (como las espinacas) pero se compara con los cereales por su composición y su forma de comerlo.
Es rica en proteína vegetal, vitaminas E, C y B, aminoácidos esenciales, fibra, y minerales tales como: fósforo, magnesio, potasio, calcio y hierro; posee propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias; carece de gluten, contiene poca grasa y es fácil de digerir. 

  • Vitamina E: Tiene propiedades antioxidantes sobre las grasas del cuerpo (piel, colesterol, etc.), mejora los procesos de cicatrización, previene la arteriosclerosis, la pérdida de la memoria y mejora la circulación sanguínea.
  •  Vitamina C: Potente antioxidante, aumenta las defensas estimulando la actividad del sistema inmunológico. Facilita la cicatrización de los tejidos. Facilita la absorción de otras vitaminas y nutrientes esenciales.
  • Vitamina B: Ayuda a la producción de energía, tener un funcionamiento saludable del sistema nervioso, tener una correcta digestión y es necesaria para el crecimiento saludable de la piel, cabello y uñas.  
  • Minerales: Forman parte del metabolismo general, participando en la producción de enzimas y hormonas o trabajando en común con otros minerales o vitaminas.

Modo de preparación:
Debe lavarse antes de cocerla para eliminar la saponina (partículas tóxicas) que contiene, para ello se enjuaga unos segundos bajo el chorro de agua fría, veremos que hace espuma por estas partículas toxicas. No se debe dejar en remojo más de unos minutos pues esa saponina se depositaría en su superficie y no lograríamos eliminarla.

Para cocer la quínoa utilice tres partes de agua o caldo por una parte de grano, téngalo a fuego medio durante unos 15 minutos, o hasta que el grano se convierte en transparente, trate de asegurarse de que esté al dente, de la misma manera que con la pasta.
Cocinarla hasta que la encuentre de tu agrado, el tiempo perfecto de cocción se alcanza cuando cada grano de quínoa ha doblado su volumen y libera su germen blanco. Si se prefiere se pueden tostar los granos en una sartén antes de cocerlos para darles un sabor a nuez.

Puede ser utilizado en una gran variedad de platos desde el desayuno hasta el postre. Por la mañana puede tomarlo como cualquier otro cereal de desayuno mezclándolo con arándanos deshidratados, canela, un toque de miel de agave y un plátano en rodajas. Para el almuerzo úselo en ensaladas o servido junto con frijoles negros y vegetales salteados. 

Para terminar, vamos a destacar el aspecto que trata las calorías de la quínoa (otro debate de los últimos años) y, si la quínoa engorda. Pues bien, la quínoa no tiene colesterol, no forma grasas en el organismo y, su índice glucémico es bajo; por esto, estudios han demostrado que el consumo de quínoa en la dieta ayuda a regular el sistema digestivo y como todo alimento si se consume de manera adecuada sin excesos no nos hará subir de peso. 

                                                             Todos sus beneficios nutricionales y sus posibilidades culinarias han hecho que esta semilla cada día esté más presente en nuestra alimentación.




9/26/2015

La Chía

En la actualidad existen muchos alimentos que están de moda, todas las personas hablan de ellos pero quizás no sabes muy bien de qué se trata o qué beneficios aportan. A continuación vamos a hablarte de algunas de sus propiedades más destacadas, sus beneficios y como es la preparación de estos, que seguramente terminaran por aclarar todas tus dudas.
Este día comenzaremos con la famosa chía:



La chía es una semilla de origen Mexicano, valorada por sus ventajas nutricionales: rica en proteínas, fibra dietética, antioxidante, vitaminas, minerales y lípidos (grasas). De est
os últimos provienen los ácidos grasos que son fundamentales para el buen funcionamiento del organismo.
  • Ácidos Grasos Omega 3; Mejoran la circulación sanguínea y previenen los accidentes cardiovasculares, ayuda a regular la coagulación de la sangre y el estrés.
  • Vitaminas: Son indispensables para que el cuerpo humano alcance el equilibrio que le permita funcionar adecuadamente, favorece el crecimiento y regeneración de los tejidos.
  • Antioxidantes: Combaten los radicales libres, retarda el envejecimiento celular  y deterioro de los tejidos.
  • Fibras Dietéticas; Regulan la actividad digestiva previniendo el estreñimiento,  disminuyendo el riesgo de sufrir cáncer en el aparato digestivo y regula también los niveles de azúcar en la sangre.



Beneficios del consumo de la chía en enfermedades:
  • Colesterol: Ayuda a controlar y prevenir hipercolesterolemias, disuelve grasa de las arterias y a la reducción de los triglicéridos.
  • Diabetes: Mantiene niveles bajos de azúcar.
  • Sistema cardiovascular: Reduce la presión arterial, evita la coagulación de la sangre, efecto vasodilatador y antiinflamatoria, reduce arritmia y posibilidad de muerte súbita.
  •  Función neuronal: Previene enfermedades psiquiátricas (depresión), Alzheimer, déficit de atención.
  • Obesidad: Ayuda a mantener la sensación de saciedad durante más tiempo.
  • Estreñimiento (hemorroides): Debido a su alto aporte en fibra soluble, ayuda a mejorar el tránsito intestinal.


Modo de preparación:
Se recomienda utilizar una porción de 1 a 2 cucharadas al día, estas deben de remojarse en 1 taza de agua durante 10-15 min hasta conseguir un gel, este gel se puede utilizar en muchas preparaciones: se puede agregar a los batidos, postres o simplemente tomarlo a cucharadas. 
La chía en semilla se puede consumir en ensaladas, yogurt con fruta, panes, etc. También se puede utilizar en aguas frescas, incluso en diversas partes del país y de América central se consume el “agua de chía” que es la mezcla de agua, el jugo de un limón y azúcar.

Recuerda que todo alimento por más saludable que sea si se consume en exceso puede ocasionar daños en la salud, así es que consúmala con moderación utilizando el aporte requerido (1-2 cucharadas al día).