3/26/2015

En busca de la felicidad.




La felicidad: ese tesoro buscado, anhelado por todos; ese estado que todos queremos alcanzar. Pero ¿qué es la felicidad? o mejor dicho, ¿qué es para ti?

He leído muchos libros y artículos que de una forma u otra hablan de la felicidad. De manera que, por dos razones, no pretendo aquí dar otra definición, ni otra fórmula mágica para conseguirla. Primero, porque segura estoy de que el concepto de felicidad es algo muy particular para cada persona. Segundo, porque que es algo de lo que no se habla, sino que se experimenta y se vive.

Sólo quiero invitarte a que reflexiones en dónde enfocas tu felicidad. En conseguir y acumular cosas materiales como ese carro de revista o la casa de tus sueños, en viajar y conocer lugares exóticos, históricos o místicos, o tal vez piensas que cuando consigas verte de alguna forma especial ahora sí serás feliz de manera completa. Quizá concibes que uno es feliz y pleno cuando ha encontrado una buena pareja y formado una familia. ¿Es que para ti ser feliz es tener éxito profesional y reconocimiento? O es que la felicidad es cuestión de buena salud y actitud. O finalmente, tal vez seas de los de mi grupo que creemos que ser feliz es un poquito de todo lo anterior.

Te diré algo. Definitivamente todos los que tenemos un cierto grado de salud mental queremos ser felices y ciertamente, no hay fórmula universal. Pero hay algo que hoy por hoy me atrevo a afirmar: la felicidad no depende de lo que sucede o no, existe o no.  La frase trillada que versa que la felicidad no está fuera, sino dentro de ti, me hace click y seguramente a ti también. Sin embargo, ¿por qué es entonces que continuamente perseguimos la felicidad, como si sí estuviera fuera? ¿De qué depende el desánimo y la desesperanza que muchas veces sentimos? ¿A qué se debe la tristeza? ¿Cómo es que hay personas sin manos ni pies que van por el mundo inspirando y contagiando de entusiasmo?

Y la respuesta a esta pregunta reside nuevamente en ti, en quien ya eres. Me atrevo a decir que los seres humanos somos "bipolares". Queremos ser felices y evitar el sufrimiento. Pareciera como que entendemos a la felicidad como el polo opuesto al sufrimiento, sin considerar que ambas experiencias son parte de un mismo enfoque. ¿Quién aprecia la ausencia de un dolor de muelas en un día habitual? ¿Quién no aprecia y agradece el alivio que viene después de haberlo padecido por varios días? El enfoque hace la diferencia. Y si concebimos la felicidad como un estado que se alcanza sólo cuando se reúnen ciertas condiciones, será más fácil que vivamos con un sentimiento de vacío, de falta o de pérdida, conocido también como tristeza.

Te lo decía antes, no soy yo experta en el tema, pero me encanta ver cómo nuestra mente puede jugar, a favor o en contra, en esta constante búsqueda si no estamos conscientes de cómo y en dónde enfocamos la felicidad. Yo te dejo con esta reflexión: ¿Qué pasaría si hoy te enteraras que tan sólo te quedan un par de días por vivir? ¿Cuáles serían las cosas, circunstancias y personas con las que experimentas la dicha de ser feliz? ¿Cuánto de lo que hoy te preocupa perdería importancia desde esta perspectiva de un fin inminente? ¿Recuerdas que te hacía feliz cuando eras niño/niña? Si tienes estas respuestas, tienes tu propia y mágica fórmula para ser feliz. Ahora sólo te toca mantener esto en mente y aprovechar cada instante al máximo, iniciando en este mismo momento. Sonríe, que la vida es breve y tú hoy la tienes.

Si te interesa contactarnos, escribe a contacto@nutrintegra.com o llámanos (669)985-2424.

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