1/04/2015

Comiendo inconscientemente. Veamos cómo Mindful Eating nos puede ayudar.




Veamos un escenario común en el que Mindful Eating nos puede ayudar.

Rocío llega a casa por la noche después de un ajetreado día de trabajo, en el que además tuvo ciertas tensiones, problemas de esos que nos causan estrés. Es hora de hacer las últimas labores antes de cerrar el día, tiene que dar de cenar a los hijos, poner ropa en la lavadora, preparar la comida del siguiente día y entrar al internet a terminar unos pendientes de la oficina que no alcanzó en su horario este día.

De pronto siente hambre, mucho deseo de comer desde hace como una hora y entonces va al refrigerador. Ve lo que hay, nada parece antojársele, entonces de lo que encuentra decide tomar lo que más le apetece. Se prepara un sándwich con doble jamón y doble queso y se sirve un vaso de leche. Sigue con sus quehaceres y  de pronto se da cuenta de que ya se terminó el sándwich y ni lo sintió. Pero ahora siente que se ha quedado aun con hambre, se dice a sí misma “siento como que algo me falta, tal vez algo dulce”. Vuelve a checar el refri, sin encontrar nada que se le antoje, nada que llene ese huequito.

Revisa en la alacena y encuentra mermelada, toma un poco y la pone en un pan. Se lo come, no era lo que quería pero no le supo mal, así que se prepara otro pan y se sirve más leche para comerlo mientras finalmente termina con el último pendiente. Al terminar de comer se siente súper llena. De pronto se siente mal, ni quería sándwich, ni leche, ni pan con mermelada, ¡pero aún así se lo comió! Con la barriga a reventar y el corazón apachurrado por la culpa se va a la cama jurándose a sí misma muy seriamente que no volverá a comer así, nada más porque sí.
1. ¿Te ha ocurrido alguna situación similar?
2. ¿De qué te das cuenta con esto? ¿Por qué habrá comido de esa manera?
3. ¿Sería hambre física todo el tiempo?
4. ¿Por qué puede ser que haya comido tanto?
5. ¿Qué opciones pudo haber elegido distintas a esta manera de alimentarse?
Estas y otras tantas preguntas pueden surgir después de una situación así. Las personas comemos por hambre física o por alguna emoción que dispara el acto alimentario. La conciencia es la herramienta que nos permite discernir entre uno y otro caso.

Mindful Eating o Comer con Conciencia nos permiten observar y atender momentos como este antes de llegar al acto de comer sin darnos cuenta. Mediante la curiosidad, la atención, la capacidad de estar presentes momento con momentos, sin juicios podemos entender nuestra forma de sentir, de actuar de alimentarnos.

Mediante nuetros sentidos podemos estar presentes y con atención a nuestras sensaciones físicas, nuestras emociones y pensamiento y darnos cuenta que es lo que sucede con nosotros momento a momento. De esta manera podemos ver el por qué comemos, por qué tenemos determinados antojos y patrones alimentarios. Lo más importante es que esto nos permite tomar acciones que sean más benéficas para nuestra salud y que al mismo tiempo satisfagan nuestras necesidades.

comer con conciencia es cambiar la crítica por curiosidad, lo que nos permitirá conocernos cada vez mejor y poder escuchar lo que nuestro cuerpo nos pide, así como lo que necesita nuestra mente. La comida nos ayuda a satisfacer el hambre física, pero no los otros disparadores del acto alimentario inconsciente.

Si estás interesado en profundizar en este tema o en tomar uno de nuestros talleres o en conocer más a fondo de qué se tratan, contáctanos. Tel. (669)9852424 o escríbenos a:
contacto@nutrintegra.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja tu comentario