4/13/2012

¿Verdaderamente el sobrepeso de mis hijos es mi responsabilidad? ¡Perosi yo sólo quiero lo mejor para ellos!

¿Será genética? ¿Herencia? ¿Malos hábitos? Si los llevo con el nutriólogo, ¿podrán bajar de peso? Si los meto a clases de gimnasia u otro deporte, ¿les servirá?.

Esta y otras preguntas las hacen los padres cuando existe sobrepeso y obesidad en sus hogares. Y las respuestas varían dependiendo de cada caso, descartando problemas hormonales, genéticos, etc., la respuesta a si somos responsables de la obesidad de nuestros hijos es positiva, ya que esto implica que existen malos hábitos en casa como,  una alimentación mal balanceada, falta de actividad física, horarios desordenados y ejemplos poco positivos.

Los niños aprenden por imitación, cuando llegan a este mundo son como una hoja en blanco, poco a poco se va escribiendo una historia de vida, llena de experiencia y aprendizaje, todo esto influido obviamente por su entorno, donde sus padres toman el papel principal. La madre es la que da el amor, la nutrición y la confianza de ser quien son; el padre es la conexión con el mundo, el cómo socializar y como enfrentar los retos del exterior.
Ahora imagina a tu hij@  a la edad de 4 o 5 añitos. Imagina que es la hora de la comida y todos se sientan a comer. Observa cuidadosamente como si fuera una película, mira cómo se comporta cada uno de ustedes, si platican o sólo se quedan en silencio;  si las pláticas son problemas, o cosas agradables; si cuando comen, lo hacen rápido y sin disfrutar, o tranquilamente y saboreando cada bocado; si terminan todo lo que está en el plato, o dejan lo que no les agrada, y si es así, observa qué es lo que dejan en el plato, ¿son las verduras?; ¿son ustedes, los adultos quienes ponen ese ejemplo? Observa si a la hora de comer reina la paz y la armonía, o si el ambiente es tenso, si se come deprisa para regresar al trabajo, o si simplemente no comen juntos en un mismo horario. En resumen, analiza ¿QUE ES LO QUE TU HIJ@ VE DE TI?.
Analízalo y piensa que todo lo que vio tu hij@ tan solo en ese momento de la comida, es algo que escribirá en su historia de vida.

Es por eso que tienes empezar por ti mismo, a cuidarte, amarte, respetarte y si no lo puedes hacer, se vale pedir ayuda. De ti depende la calidad de vida que quieres tener y al menos ahora, que tu hij@ es pequeño y depende de ti, también es tu responsabilidad  la calidad de vida que el/ella está teniendo. Es tu responsabilidad enseñarle a cuidarse, cuando sea más grande, será su responsabilidad.
Al parecer, las emociones se contagian, es decir, que si tu estado de ánimo es alegre, en armonía, deprimente, obscuro, las personas que te rodean se sincronizan ya que las emociones se influyen mutuamente.
”En la Universidad de Harvard, James Fower y Nicholas Christakis, realizaron un estudio a este respecto, durante 30 años hicieron el seguimiento de 12,000 personas, y concluyeron que las probabilidades de que alguien fuera feliz estaban directamente relacionadas con la felicidad de las personas con las que esa persona estaba conectada. Es decir, tener contacto social frecuente directo con una persona feliz aumenta en un 15% las probabilidades de serlo también.
Otras investigaciones indican que tanto lo positivo como lo negativo se contagian socialmente. Es decir, si alguien fuma los de su alrededor es probable que también fumen y por el contrario si alguien deja de fumar es probable que la gente que lo rodea también lo haga. Lo mismo ocurre con los hábitos de vida saludables, si nuestro mejor amigo hace mucho ejercicio, se triplican las posibilidades de que también nosotros estemos activos físicamente y si su alimentación es variada y saludable, la probabilidad de que comamos alimentos sanos aumenta hasta 5 veces.”  

Margarita Tarragona -Revista Mente Sana.                

Entonces imagina todo lo que como padre puedes imprimir en tus hijos, tanto positiva como negativamente, en sus hábitos y no solo en los alimenticios sino en su manera de VIVIR.
Piensa en todo lo que como padre puedes influir e inicia por ti, tal vez necesites ser más activo, comprar solo alimentos nutritivos, preparar la comida a tiempo, compartir tus sentimientos, platicar mas con tu pareja y tus hijos, reír mas…………REIR MAS.